Decidió no hablar ante el tribunal, pero sí lo hizo delante de los micrófonos y grabadores periodísticos. Lidia Irma Medina, conocida como la madama de La Rioja, y acusada de manejar locales que funcionban como burdeles, negó cualquier vinculación con la desaparición de María de los Angeles Verón.

"No tenemos nada que ver. Nosotros no la tuvimos. Yo era feliz hasta desapareció esa chica. Así como su mamá (Susana Trimarco) yo también vivo un calvario", expresó. Además, remarcó que no fue propietaria de prostíbulos, sí de whiskería. LA GACETA ©